Fase de Consolidación I

Las clases se imparten una vez a la semana y algunas semanas 2 veces. En esta segunda fase las clases estriban en aspectos más críticos y específicos del MIR, comentándose más preguntas que en la Fase de Contacto y con menos incisos en los aspectos más generales.

Se imparten dos asignaturas cada semana, con una dedicación media de tres días por asignatura para las asignaturas medias (Pediatría, ORL, Oftalmología...) y unos seis días para las asignaturas de mayor extensión (Cardiología, Digestivo, Infecciosas...).

Un día de descanso obligado, pues hay mucha tendencia a intentar recuperar el tiempo perdido lo que supone un grave error que suele abocar a una “claudicación precoz”.

El tiempo diario recomendado para la mayoría de los alumnos es de 8-10 horas al día (unas 5 horas por la mañana y unas 3 horas por la tarde). Al igual que en la Fase de Contacto, el alumno deberá preparar la asignatura previamente a la clase, para así saber qué es lo que le cuesta más o no entiende y poder preguntarlo en clase.

En este periodo ya no basta con una mera lectura, sino que es el momento de “hincar los codos” e iniciar el estudio y memorización de la asignatura. Se realiza un simulacro cada dos semanas. Se mantienen las tutorías en la misma línea que en la Fase de Contacto. Se realiza una autoevaluación de cada una de las materias, mediante preguntas tipo test a las tres semanas de vista la asignatura, como se venía haciendo en la primera fase.

Es tan importante estudiar seis días como descansar uno entero, intentando desconectar al máximo posible del entorno MIR.