El miedo a contestar dudando

En el MIR cada vez son más frecuentes preguntas en los que se habla de la primera prueba a realizar (que no tiene por qué ser la de elección), la secuencia más lógica de actuación (pudiendo haber varias secuencias aceptables pero una mejor por ser más eficiente).

Todos esto matices hacen que el día del examen MIR, de las 235 preguntas, el alumno tenga dudas en, aproximadamente, 140 de ellas. De manera que en el examen MIR, contestar preguntas dudando es un requisito esencial para lograr un buen resultado.

En el MIR se duda, al igual que en la práctica clínica habitual, pero debes seguir adelante. Este es uno de los éxitos de cualquier alumno que se presenta al MIR, vencer su incertidumbre, ganar seguridad en sí mismo, a pesar de la inevitable duda, y seguir avanzando.


Vencer la duda con el simulador


Para combatir con la incertidumbre que genera contestar preguntas dudando se ha creado el Simulador Inteligente de Exámenes. El Simulador cuenta con más de 35.000 preguntas con sus respectivos comentarios. Nuestros alumnos tienen a su disposición 24 horas al día el Simulador y podrán generar simulacros de 235 preguntas, o de la mitad (miniMires de 118 preguntas). Podrá, además, repasar selectivamente una asignatura, o un tema o un grupo de temas de una asignatura, mediante autoevaluaciones. Además podrá estudiar con preguntas del MIR reales, o por el contrario preguntas no del MIR o combinación de las anteriores. Asimismo, cualquier duda que le surja durante la corrección de un examen podrá remitir la pregunta con su duda y será contestada por el profesor de la asignatura correspondiente.

Nuestros alumnos cuentan con una página web interactiva donde se encuentra a su disposición esta herramienta. Con ello el alumno se enfrentará a preguntas tipo test en las que tendrá dudas. Ello se refleja en una casilla donde se marcan las dudas y otra casilla distinta donde se marca la respuesta que considera correcta. Ello permite un análisis exhaustivo del perfil de cada alumno y evaluar su tendencia a la duda, su conocimiento subyacente y su porcentaje de aciertos después de dudar. Con los simulacros en papel clásicos, el alumno siempre dice que cuando duda se equivoca. Esto es porque solo revisa los fallos y no los aciertos. Con este programa se pueden realizar y analizar los resultados por fallos, por preguntas dudadas (falladas y acertadas), por no contestadas... Si el alumno sólo repasa las preguntas falladas, donde evidentemente habrá dudado en muchas de ellas, tendrá la falsa sensación de que cuando duda falla y ello mermará su seguridad y con ello su resultado final. Sin embargo al ver el porcentaje de aciertos después de dudar, constará que el contestar las preguntas que duda va en su propio beneficio y ello reforzará su situación ante las preguntas en las que duda. El análisis permite un estudio selectivo de las preguntas en las que se ha dudado entre 2 ,3 ó 4 opciones. Además realiza no solo el análisis global de un simulacro en concreto, sino que almacena y gestiona los datos para que los resultados puedan ser evaluados de manera global y por asignaturas. Ello consigue aún más optimizar el rendimiento del alumno al ser específico por asignatura. Por ejemplo, un alumno que sistemáticamente no falla ni una pregunta de Estadística cuando duda, pero sin embargo en Anatomía siempre que duda falla porque su conocimiento subyacente es menor. Con ello el opositor sabrá que del bloque de Estadística no deberá dejar ninguna en blanco mientras que en Anatomía deberá estar absolutamente seguro para contestar.

Otro aspecto importante es que facilita el repaso de las preguntas acertadas. Este último punto es tan importante como el anterior, ya que constata los razonamientos que han hecho acertar la pregunta y los refuerza.