Las particularidades del Mir

El MIR es un examen muy diferente a cualquier otra prueba a la que se haya podido enfrentar el opositor durante la Licenciatura de Medicina. Esto implica una serie de particularidades que es imprescindible conocer y tener en cuenta en la preparación del examen si se quiere conseguir el mejor resultado posible. No se dispone de temario oficial; esto dificulta el estudio pues el opositor desconoce la importancia relativa de las distintas asignaturas, así como los temas más relevantes de las mismas. En teoría cualquier concepto referente a la Medicina y Cirugía podría ser preguntando en el MIR, pero como todos sabemos la Medicina es infinita y sin embargo la memoria es finita.

¿Cuáles son las particularidades más características del examen MIR?

1. Existen diferencias muy significativas en el peso de determinadas materias con respecto a los programas de estudio de las principales Facultades del país. Asignaturas básicas que suponen un peso muy importante de los créditos de los tres primeros años de la Licenciatura (Biología, bioquímica, etc.), suelen suponer un número de preguntas menor a 5 en el MIR.
2. Por otro lado, el peso de cada materia en el examen MIR no está definido en la convocatoria, pudiendo ser variable, pero sí que, de nuevo, extraoficialmente, existe una clara tendencia en tres grupos de asignaturas: de importancia alta, media y baja, que de forma casi constante acumulan un numero de preguntas en el MIR alto (mayor de 15), intermedio (entre 6-15) o bajo (menor de 6), clasificando al final su importancia para el MIR por su peso relativo en el mismo. Por ejemplo, Cardiología es una asignatura de importancia alta por acumular un número de preguntas entre 17 y 23 todos los años, mientras que oftalmología es de importancia baja por representar menos de 6 preguntas en el MIR normalmente.
3.Los estudiantes de Medicina son estudiantes “profesionales”, acostumbrados habitualmente a responder preguntas tipo test con confianza por conocer bien la teoría. Sin embargo, en un examen tan extenso como el MIR, aparecerán muchas preguntas de conceptos que no se conocen al 100%, y donde habrá que adoptar la lógica del razonamiento clínico, el conocimiento subyacente que tenemos del resto de la Licenciatura y también la técnica de examen MIR. Esto permitirá aprender a responder preguntas dudando y a no bloquearnos ante conceptos no memorizados literalmente.
4. La dificultad de las materias que se incluyen en el examen MIR no tiene correlación con la posible dificultad de los exámenes de la misma asignatura durante la Licenciatura. Esta dificultad es muy variable en las distintas Facultades. Por ejemplo, Dermatología puede ser una asignatura extremadamente difícil en algunas Facultades y mucho más fácil en otras porque la “dificultad” del examen, que no el número de créditos, la determinan los responsables de cada asignatura individualmente. Por todo ello el tiempo que dedicamos a cada materia no será proporcional a la dificultad que nos supuso la misma durante la Licenciatura, sino proporcional a la importancia de esa asignatura en el MIR.
5. El examen MIR es significativamente largo, pues tiene una duración de 5 horas, lo que implica que hay que aprender a mantener la concentración durante un periodo muy prolongado del tiempo, y hay que ajustar nuestra velocidad de respuesta al tiempo disponible, que es improrrogable. Es fundamental aprender a manejar el tiempo en el MIR, algo que inicialmente es muy complicado para muchos opositores y que puede causar resultados inadecuados al conocimiento del opositor si no se sigue la técnica de examen.
6. En el examen MIR existen preguntas asociadas a imágenes que suelen ser temidas por el alumno dado que no son frecuentes en los exámenes de las facultades. Responderlas puede llegar a ser incluso más fácil que las habituales, pues la imagen complementa la información y hace más rápido el diagnóstico en muchos casos. Por ello es importante aprender y entrenar la respuesta de preguntas con esta particularidad, para sacarles el máximo provecho posible sin que supongan un obstáculo en el MIR.

El éxito de nuestros alumnos se fundamenta en seguir las pautas del equipo AMIR con el fin de optimizar al máximo su preparación, algo que se asienta en dos bases fundamentales:

La rentabilización del tiempo dirigiendo el estudio hacia los temas más relevantes, y ajustando el tiempo académico dedicado a cada asignatura a su importancia relativa en el examen.
El entrenamiento continuado de la técnica de examen MIR en todas sus variantes: manejo del tiempo, técnica de simulacro, técnicas para responder dudando, técnicas para afrontar preguntas con imágenes, etc.
El éxito de nuestros alumnos se fundamenta en seguir las pautas de sus preparadores con el fin de rentabilizar al máximo su preparación y tiempo de estudio, pues sería impensable tratar de memorizar la totalidad de cada materia o tema que pudiera aparecer en el examen.